Bueno vale, también llevábamos aguardiente, turrón y jabón de la Toja porque a esos nativos les encantan el alcohol y los abalorios.
Lo que tu quieras cariño pero sin desayunar aquí no se mueve ni el Tato...
Llegamos a Madrid con gran jolgorio y aspaviento... Bueno no tanto, sobre todo por el cabreo de tener que casi desnudarnos a las 08:00 h. para pasar los controles... aún nos esperaba lo peor... Pero la cosa se fue animando y hasta este que escribe, ya en Madrid, se atrevió a salir en la foto.
Unas cuantas horas después, esta expedición de conquista de las tierras del mar del norte dio con sus huesos en Londres. Tuvimos que pasar por la indignidad britanica de los controles en el aeropuerto, desnudos y cacheados, nos sentimos mucho más extranjeros... pero todo eso pasó y nos dimos cuenta de que teníamos un hambre de lobo y, la verdad, ya no nos importó que estos hijos de la Gran Bretaña estén cagados de miedo y además no sepan comer ni cocinar, nos comimos todo lo que tenían (porque la libra esta barata que si no...) mirad el despliegue.
Sobre las 21:00 h llegamos a Edimburgo y nos encontramos con nuestros enlaces del espionaje suizo que nos esperaban en el aeropuerto para trasladarnos a nuestro destino y centro de operaciones en St. Andrews. Llegamos ya de noche y nuestro contacto, cuyo nombre en clave era Mr. Güarriti, eso para mi, en realidad se llamaba Mr. Werritty, nos mostró nuestros aposentos y nos despedimos. La casa era preciosa y estratégicamente situada; desde salón se veía la calle.
Nuestro contacto tenía la apariencia de un Catedrático de Geografía de la Universidad de Dundee.
Pero no lo hizo el muy...
Vale, sigamos con el detalle del piso franco con encanto.
El depósito de microfilms:
Pero no estaban allí. Seguí buscando en el zulo que nos servía de dormitorio pero tampoco... ¡qué bien esconden el alcohol estos jodíos escoceses!
En vista del evidente fracaso en la misión de búsqueda de las armas de destrucción masiva decidimos salir a la calle a encontrarnos con nuestros contactos suizos. Viendo la fachada desde fuera nadie diría que ese lugar alberga lo que alberga... ¡a nosotros!
Ya en la calle nos encontramos con nuestros amigos, quiero decir, con nuestros contactos suizos, suizos de Basilea. Sus nombres en clave: Rita y Alfons. No os dejéis engañar por su apariencia encantadora, en realidad son encantadores.
Acordamos dar un pequeño paseo, como si fuéramos gente normal, para inspeccionar el terreno y St. Andrews apareció plena de belleza. Primero eso que ellos llaman Haloween, cando é o “Samaín” de toda a vida…
Y luego lo hermoso de sus edificios religiosos...
Después de tomarnos uno de esos brebajes calientes que ellos llaman té (Cris café con bollos y a mojar, gen galaico-ibérico que le llaman) nos fuimos a nuestro refugio a prepararnos para la hora definitiva. Nuestra misión comenzaba en ¡¡¡¡la iglesia católica del pueblo!!!!
Y nuestra misión amigos no era otra que la de espiar una boda católica en la Escocia protestante. Estas son las cosas de las bodas mixtas Irlanda-Escocia, que hay gaiteiros
Y apóstoles paganos, eso sí, muy elegantes...
Y novios dirigiéndose al altar...
Y novios en el altar...
Y misa católica que, como personalmente he podido comprobar, es igual de soporífera en cualquier parte del mundo. Nos tocó uno de esos sermones largos cosa mala y en inglés que aún es peor. Así que nos vamos directamente al final, encuentro con la familia de la novia:
Los consabidos consejos de mi Cris, un poco vehementes eso sí, pero mi niña es así, todo aspaviento...
Aunque la novia no se quedaba corta no...
Pero Cris no se arredra y para el novio también hay consejito. No os digo lo que les dijo que es de rombos mil...
¡¡¡¡¡ Por fin!!!! Cariño ya se han ido todos al Pub a ponerse hasta el culo de Guinnes y mientras nosotros vamos a la sacristía a consumar que esta boda mixta me pone cantidad y no aguanto maaaassss....
Nos alejábamos de allí sin saber si consumaron o no y yo sin ver clara la naturaleza de nuestra misión. Pero la Cris me lo dejó claro “al pub a ponerse hasta el culo de cerveza... ¡¡¡ YA!!!”
La vi tan segura que me puse a ello con todas mis fuerzas, aunque el barman sospechaba de mí...
Me puse a vigilar a los que allí llegaron y seguir sus movimientos sobre todo al tipo de la falda y pude así descifrar los mensajes en clave...
Y en todos ponía: Cerveza... cerveza.... more and more beer... bueno no sé si ponía eso o es que yo lo único que sabía decir era cerveza en inglés, el caso es que pude cumplir la misión: Pedí cerveza a mogollón al principio, luego ya el barman me las ponía sin necesidad de pedirlas.
Cuando llevaba allí un buen rato empecé a sospechar que la gente no se fiaba de mí, creo que no le gustaban mis tambaleos, porque cada vez que me movía para algún lado todo el mundo se ponía al lado contrario...
Así que decidí salir y dirigirme hacia el otro pub para encontrarme con Cris y proceder a informar de los acontecimientos y a pedirle un poco más de money o en su defecto haber si caía otra birra gratis...
Pero les dió risa en cantidad así que decidí arrimarme a otra mesa y poner cara de europeo del sur pobre pero “honrao” y elegante, haber si caía algo, pero estos ni me miraron.
Así que me dio un mal rollo del cagarse (eso o es que estaba empezando a marearme) y decidí salir al fresco a dar un paseo por la verde campiña escocesa y por el club de golf (me acordé de ti Jorge que lo sepas, aunque no se si aquí hacen torneos de eso que juegas tu, el “pichinput” ese.)
Mis chicas también decidieron salir y yo las seguí no fuera a ser que les pasara algo o para que mentir, por el miedo que tenía de perderme en aquel infierno de lluvia y frio...
Y, oye, hasta tienen playa. Claro que para meterse ahí casi mejor hacer testamento antes...
De pronto me dí cuenta de que nos seguía el gaiteiro, los novios y el resto del pueblo... Leche, nos han descubierto y a campo descubierto no podré con todos...
Ese, ese es el espía cogedlo vivo que hay que interrogarlo (van jodidos conmigo, no sé ni papa de inglés)...
-Cris, nos han descubierto hay que huir...
-Cariño dejate de rollos. Esto es una tradición escocesa. El gaiteiro va abriendo el paso a los novios y a los invitados hasta el lugar de la fiesta y estos van charlando y cantando todo el camino. Así que relájate y sigue a al gaiteiro.
Por fin llegamos al lugar de la fiesta...
Y Cris no paraba de confraternizar con el gaiteiro que tenía una pinta de escocés que tiraba para atrás (debe ser el morbo de la faldita de los co....)
Bueno la verdad es que tiene su aquel que un tipo con faldas te reciba soplando la gaita (bueno, es que como te reciba tocando otra cosa...), dan ganas de ver si es verdad que no llevan nada debajo…
Cris estaba radiante como cenicienta justo después de que pasase el Hada Madrina.
Con sus zapatitos...
Y demás complementos de princesa...
Bueno, mejorando lo presente, yo tampoco estaba mal...
Pero yo seguía sin saber muy bien el contenido de nuestra misión y le volví a preguntar a Cris y esta con cara de resignación...
... me dijo: Oye vale ya con la coña de
Se hacía tarde...
...y allí de la comida ni rumores.
Hasta que por fin nos llamaron y pasamos al comedor. Pero yo no las tenía todas conmigo así que comprobé si realmente estábamos invitados...
...Y estábamos.Yo pensé que esto iba a ser uno de esos buffets ingleses de cuatro cosas cocidas y veinte salsas, y para colmo empezando por los postres.
Y cuando estaba a punto de echarle mano a un brownie bien gordo vino el camarero a llevarnos a nuestra mesa...
Como veis los compañeros de mesa eran de una juventud insultante. Me maldije mil veces por no haber aceptado aquel lifting facial de regalo por la compra de una bateria de cocina (con una magnifica selección de Tuperwares, no creáis) de oferta en el Carrefour...
Por fin
Y luego entrecot, esta vez... con tres tipos de patata...
No sé, este despliegue patatero (hubo hasta 6 tipos diferentes) debe ser porque el novio era irlandés. Shane de llamaba el zagal, a él le pusieron doble de patatas. Y para que veáis que yo estaba allí y que me lo comí todo ahí va la fotito.
Luego los músicos se pusieron a intentar animar el cotarro pero se ve que ni ellos ni el resto del personal tenía suficiente carburante Guinnes...
Pero una vez que consiguieron llenar el depósito ya no pararon, bailaban alegres tonadas meneando sus faldas ellos...
… y los escoceses escotes ellas, que los había y bien rellenos, doy fe… (mejorando lo presente, cariño, mejorando lo presente… ¡Ay! Cariño te he dicho mil veces que no me pegues en la cabeza que estoy estudiando, porfi…).
Para que os hagáis una idea esto de los bailes típicos eran más o menos así…
Y de tanto bailar no veas “el jambre payo” que cuando vino el tente en pie de media noche nos lanzamos como lobos a por él.
De todo lo que sucedió después ya no me acuerdo; la Guinnes es un poderoso brebaje.
¡Vive Dios!
A la mañana siguiente (tarde, bien tarde) con mi resaca a cuestas (Cris estaba como una rosa) y con un tiempo de perros nos encaminamos a ver la ciudad que nos acogía.
Sus maravillosas y típicas casas.
Su catedral católica de la que sólo queda en pie el cementerio y cuatro piedras más. Vamos, una imponente ruina.
Su sendero por la orilla del mar con el castillo al fondo,
el susodicho castillo, otra hermosa ruina mirando a ese furioso, magnifico y hermoso Mar del Norte, cuyas mareas vivas ya han puesto en peligro de muerte a más de uno y especialmente a una que yo me sé. Pedidle a Cris que os cuente esa aventura.
Y como tanta ruina y tanta lluvia nos estaba agobiando un poco, decidimos dar un paseo por los pueblitos con encanto de los alrededores.
Vimos casas de pescadores con garaje de barco y todo.
Y casas en las que a las criaturas marinas estoy seguro no les va a gustar vivir...
Por supuesto no podía faltar el deporte culinario nacional el Fish and Chips que coa fame que tiñamos non quedaron nin as raspas.
Y para bajar tanta fritanga y terminar la tournée nos fuimos a un precioso local que era al mismo tiempo tienda y café.
Era muy bonito por fuera...
... pero mucho más por dentro.
Tan bonito que te quedarías allí horas y horas charlando. Fue exactamente lo que hicimos.
Anochecía y las calles se iban quedando desiertas…
…y nosotros debíamos emprender regreso a nuestros aposentos y despedirnos de esa lluvia y de ese viento al que ya estábamos cogiendo cariño y que forma parte de la belleza de esta Escocia que nos acogía como si fuéramos sus hijos del otro lado del mar.
Despues de descansar un rato salimos a dar un paseo nocturno por St. Andrews y callejear por esta bellísima ciudad medieval. Decidí que ya no iba a llevar la cámara para disfrutar del paseo con mis propios ojos y no a través de un visor. Luego quedamos para cenar con nuestros amigos e inmediatamente a la cama pues un taxi nos recogería a las 05:00 H. del día siguiente para llevarnos al aeropuerto. Mr. Werritty nos tenía, ya a esa hora, un pequeño desayuno preparado, fue como un padre este hombre para nosotros, nos queda un gratísimo recuerdo de él y un enorme agradecimiento por su amabilidad y simpatía. Esperamos verlo pronto en Galicia.
Nos despedimos con algo de tristeza y deseando volver.
Pero casi sin darnos cuenta estábamos ya en marcha y después de un segundo desayuno este un poco más consistente en el aeropuerto de Londres…
… ya todo fue alegría y desear llegar a casa…
… y con mucho más equipaje del que trajimos.
Pero la cosa no iba a ser fácil, no. Mil cacheos agarrándonos los pantalones para que no nos cayeran, abrir las tropecientas bolsas que llevábamos para que le pasaran los detectores, aguantar el cabreo y por fin llegar a Madrid y vuelo pospuesto 4 horas por la huelga de tripulantes de cabina, vamos, un calvario con cargamento de cruces en forma de maletas, mochilas y bolsas. Pero al fin llegamos
Y este es el final de la trepidante aventura protagonizada por Mata Hari Cristina y el agente 014 (el doble del 007) Litos, El Car-litos.
P.S. Para que os hagais una idea de lo hermosa que es la música tradicional escocesa aquí os dejo una pequeña muestra.